Guinda ya tenía su tienda retail online. El siguiente paso era resolver un problema concreto: los clientes mayoristas necesitaban ver el catálogo completo, con tallas, colores y precios, sin tener que esperar un PDF por WhatsApp ni navegar una tienda pensada para otro tipo de comprador.
El catálogo mayorista es una herramienta de trabajo, no una vitrina. Por eso el diseño prioriza densidad de información sobre estética — cada prenda ocupa toda la pantalla con su nombre, precio, variantes de color y tallas disponibles de un vistazo. El mayorista puede recorrer todas las colecciónes en minutos, anotar lo que necesita y contactar directamente por WhatsApp para cerrar el pedido.
Sin carrito, sin checkout, sin fricción innecesaria. Solo el producto, su información esencial y el canal directo para comprar.










