La Dra. Ekaterina Troncoso necesitaba una presencia digital que estuviera a la altura de su trabajo: una cirujana plástica certificada por la Universidad de Chile, con clínica propia en Santiago y un enfoque centrado en la confianza y el bienestar de sus pacientes.
En estética médica, el diseño no es decorativo — es parte del argumento de venta. Una paciente que está evaluando una cirugía necesita sentir seguridad antes de agendar una consulta. Cada decisión visual fue tomada con eso en mente: la paleta rosa palo y dorado comunica feminidad y sofisticación sin frivolidad, la fotografía de la doctora proyecta cercanía y profesionalismo, y los testimonios de pacientes reales anclan la confianza en experiencias concretas.
La arquitectura guía al visitante por un recorrido emocional deliberado: primero el procedimiento que busca, luego la clínica, luego quién es la doctora, y finalmente las voces de otras pacientes — antes del llamado a la acción.
El resultado es un sitio que no solo informa, sino que acompaña la decisión.


















