Mario Menta necesitaba una presencia web que transmitiera lo mismo que su producto: frescura, naturalidad y calidad. Una empresa familiar dedicada al cultivo, cosecha y distribución de menta piperita en Santiago, con clientes tan distintos como bartenders, chefs y laboratorios de aseo.
El desafío fue estructurar una oferta diversa — múltiples variedades y usos — sin que el sitio se sintiera un catálogo. La solución fue organizar el contenido por contexto de uso: coctelería, gastronomía, medicina, aseo. Así cada visitante encuentra su mundo en segundos.
La fotografía es el sistema de diseño. Elegí un layout de bloques alternados imagen/texto que pone el producto como protagonista absoluto, acompañado de una paleta que no compite con el verde natural de la menta sino que lo amplifica.
El resultado es un sitio que huele a menta aunque sea una pantalla.











